Familiares de las victimas, agrupaciones de derechos humanos, estudiantes de diferentes universidades de la ciudad, ciudadanos, organizaciones sociales y políticas se apiñaron en Oroño al 900 para ver cómo terminaba este nuevo capítulo del juicio a los represores.
Pancartas, carteles, banderas y canticos fueron las herramientas utilizadas por aquellas personas involucradas en el reclamo. Las Abuelas de Plaza de Mayo también brindaron su apoyo y expresaron algunas palabras relacionadas con el acontecimiento.
Solamente se necesitaron 26 minutos para ponerle punto final a un caso que formó parte de la página más negra de la historia argentina. Un silencio sepulcral de la multitud presente en el Tribunal, indicaba total concentración en la lectura del veredicto. Luego, el grito de júbilo se mezcló con lágrimas de emoción, que también revelaron la sensación de sacarse un peso de encima y de saber que, a veces, es posible hacer justicia.
Aquellos que tanto daño causaron, tendrán su castigo correspondiente: finalmente, los cinco represores encargados de cometer 17 asesinatos y participar en el secuestro y tortura de 28 militantes políticos durante la última dictadura, fueron condenados a cadena perpetua.
El jueves 15 de abril fue un día historico y de inmensa alegría. Quedó claro que, si bien hay heridas que no cierran, también es cierto que hay consuelos que tranquilizan.
Chicos que bueno pudieron subir la nota completa!!!! Son excelentes sigan así!!
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